Xabi Aburruzaga

El músico y compositor Xabi Aburruzaga nació en Portugalete en 1978. Con tan sólo 7 años empezó a estudiar solfeo y un año después empezó a tocar el acordeón de piano. Después de ganar varios premios, decide pasarse al acordeón diatónico. Su padre le lleva donde el acordeonista Rufino Arrola y desde entonces, Xabi nunca se ha separado de su querida «triki».

En 1999 graba su primera maqueta con 4 temas compuestos por él, que recibieron una buena critica por parte del público. Un año después, en el 2000, compone una canción para la ikastola Karmelo de Bilbao y graba un CD, “Karmelo ikastolako kanta”. Entre el 2001 y el 2002 pone en marcha su escuela de Trikitixa «TRIKILEKU», que en la actualidad cuenta con decenas de estudiantes de trikitixa por toda la geografia vizcaína.

En 2002 le piden un encargo: hacer la canción para las fiestas de Bermeo, que culmina con la edición del CD «Egunaro egunaro kalien», en el que colaboran músicos como Mikel Urdangarin, Joseba Tapia e Iñaki Aurrekoetxea entre otros. Dos años después compone la música del Ibilaldia junto a Fredi Paia y Alberto Rodríguez, en la que también colaboran muchos amigos: Oreka TX, Roberto Moso, Eñaut Elorrieta, etc…

En 2005 ve la luz «Bizkaiko trikitixa», un libro de partituras que según explica Xabi «es una joya, ya que nuestros mayores van desapareciendo y con ellos sus obras.» En el año 2006 comienza a dar los primeros pasos de lo que será el disco «Bizkaiko trikitixa», a la vez que compagina sus compromisos por Euskadi y el Extranjero. En el 2007 transcribe la música del libro «Faustino Azpiazu Sakabi» Imparable … Este mismo año en diferentes fases graba el disco Bizkaiko Trikitixa, con el que intenta, a partir de la tradición llegar a un público mas amplio, con un enfoque mas universal. Para este tabajo también cuenta con grandes músicos: Mikel Markez, Amaia Oreja, Leturia, Xabi Zeberio, etc..

Con la llegada de 2009 LANZA «Denboraren Naufrago» (Elkar 2009), que da cabida a 12 nuevas composiciones y temas propios del músico vizcaíno. Mediante este proyecto, Xabi invita al oyente a sumergirse en un viaje imaginario, a través de la música que han inspirado los momentos y lugares más importantes de su vida. El oyente tendrá la oportunidad de leer los textos de Kirmen Uribe que acompañan a la música.

“GEURE” llegó en 2015, un trabajo con el cual Aburruzaga alcanza la madurez en su estilo, mezcla de tradición y modernidad. Este álbum apuesta por la mezcla de tradición y modernidad, pasado y futuro, alcanzando la madurez de su estilo personal. Dos años después presenta «Keltik», un «sueño cumplido» en el que lleva la trikitixa al universo celta. Para homenajear la música celta, Xabi nos propone un viaje que nos acercará a esos parajes que tanto admira. Y para nuestro disfrute, durante el viaje, ha invitado a unos cuantos amigos músicos: Alasdair Fraser y Natalie Haas (Escocia – Reino Unido); Brian Finnegan y Niahm Ní Charra (Irlanda), John Joe Kelly, Ewan MacPherson y Ed Boyd (Inglaterra); Rua Mac Millan, Calum Stewart, Ross Ansley y Martin O´Neill (Escocia); Youen Le Berre (Bretaña); Anxo Lorenzo (Galicia); Oreka TX, Alos Quartet y Jexux Aranburu de Euskal Herria. Y se acompaña por la tripulación compuesta por Aitor Antruejo (guitarra), Mikel Artieda (bajo), Igor Telletxea (batería) y Xabier Zeberio (violín).

Uno, dos tres, cuatro… y cinco (bost). Tantos trabajos creativos como para contarlos a mano abierta. Bost. El quinto trae sonidos como para disfrutar con todos los sentidos. Doblando la rectitud del pentagrama, un sonido que emana de la estrella de cinco puntas. Bienvenido, Bost. La mano tendida del incansable músico en su plena madurez. Mano tendida a las vivencias recientes. Motivo de alegría.

Bost es el quinto trabajo del trikitilari y compositor Xabi Aburruzaga (Portugalete, 1978). Si en el anterior trabajo (Keltik) Xabi nos proponía viajar al universo celta, en esta ocasión el músico se adentra en su interior; ha puesto sonido a reflexiones basadas en las experiencias de estos últimos años, tejiendo con letra algunas de ellas. En las piezas Bilbao-La Robla y Waltz for Velilla, recuerda los viajes realizados en su niñez a la tierra de su abuelo y su abuela, Palencia, y tampoco faltan los recuerdos traídos de los viajes realizados a otras tierras en los últimos tiempos: Reel QuebecoiseNadirren giltzaMeigas y Zortzi Jauzi; éste último, homenaje a la diáspora vasca que conoció en los Estados Unidos. Habiendo sido padre primerizo el año pasado, no podía faltar la pieza dedicada expresamente a su hijo: Izei. También hay más homenajes en el disco: el dedicado al padre de su íntimo amigo y panderetero en Irumugarrieta 2.088ko Txapelketa, recordando el campeonato donde se dieron a conocer los trikitilaris que tuvo por maestros en sus inicios; o las vivencias con Josu Zabala (Hertzainak) y amigos en MekoletaMuchas de estas piezas tienen por base el clásico sonido de la trikitixa que Aburruzaga cuida y riega inmejorablemente, como en la pieza Hauspoaren infernutik. Sin embargo, en este trabajo tampoco ha podido resistirse al ansia de buscar nuevos ámbitos; muestra de ello son Atxarre, que nos recuerda a un paisaje nórdico, y el tema que da nombre al disco, el cual ha compuesto en el ritmo de cinco, basándose en la idea propuesta por Garikoitz Aldekoa.

Como acostumbra, Xabi Aburruzaga ha contado con numerosos colaboraciones en la grabación del disco: Yves Lambert (La Bottine Souriante), Jorge Arribas y Diego Galaz (Fetén Fetén), Anxo Lorenzo y las pandereteiras del grupo Tanxugueiras (Olaia Maneiro, Sabela Maneiro y Aida Tarrio), Calum Stewart, Argibel Euba e Iñigo Olazabal, Amaia Oreja, Mikel Markez, Andrea Bidart, Xabier Zeberio, Gorka Urmeneta, Jose Maria Santiago “Motriku”, Pilar Aresti  y representantes de los Centros Vascos de América. Miren Amuriza, Unai Iturriaga e Iñaki Aurrekoetxea han escrito las letras de cinco temas. Por otro lado, Aitor Uribarri (pandero), Koldo Uriarte (teclados), Jon Cañaveras (contrabajo), Eriz Perez (guitarra acústica), Arkaitz Pascuas y Nagore de las Cuevas (bailarines), conforman el grupo de Aburruzaga. En la producción, ha contado con la ayuda de Jose Urrejola, el diseño ha corrido a cargo de Higinia Garai y Unai Mimenza se ha encargado del sonido. El propio Aburruzaga se ha encargado de la dirección de la producción.

El músico de Portugalete ha realizado un viaje a su interior, a las vivencias con amigos de aquí y de allá, la niñez, la paternidad, y como no, el amor, el que le tiene a la trikitixa; las ha convertido en piezas cada cual más querida, y le ha dedicado Bost al público, para que juntos sigan alimentando el universo del folk vasco.