A lo largo de su trayectoria, Sara Tavares ha creado una identidad musical que integra diversos elementos, tanto africanos, como portugueses o simplimente universales, alcanzando hoy en día un sonido propio e, incluso, único.

Su talento, tanto como cantante, como compositora y productora, ha ido creciendo poco a poco, y refleja su experiencia compartida en Portugal, Cabo Verde y en los numerosos viajes que realiza constantemente por el resto del mundo.

Con 4 CDs y 1 DVD lanzados entre 1996 y 2009, “Balancé” fue el álbum que hizo que el mundo conociera a Sara Tavares; su genuina introducción internacional, con una edición especial en todo el mundo y la confirmación de una cantante y compositora capaz de cerrar la brecha entre África y Europa con una sensibilidad muy personal. Ante su increíble éxito comercial y aclamación de la crítica, Sara Tavares fue nominada como Mejor Artista para los BBC Wolrd Music Awards en 2001.

“Si la luz del sol tuviera sonido, sonaría como la voz de Sara”, llegó a afirmar incluso la revista británica “Taplas”.

Gracias al éxito de su álbum “Balancé”, Tavares aquirió una reputación internacional que más tarde fue avalada por su álbum “Xinti” (“Siéntalo”), una magnífica colección de canciones escritas por ella misma que reflejan interesantes variaciones en su estilo vocal, diferentes composiciones y nuevas fusiones musicales de toque multicultural.

Sara Tavares nació en Lisboa en 1978. Cuando era adolescente descubrió la música gospel a través de la radio en su propia casa. Estaba enganchada a Clásicos de Motown y canciones de R´n B. Sus cantantes favoritos fueron Stevie Wonder, Aretha Franklin, Donny Hathaway, entre otros.

En 1993 ganó el concurso nacional de Televisión “Chuva de Estrelas” (Lluvia de Estrellas) y el Concurso Nacional de la canción Portuguesa. Además, fue seleccionada para participar en Eurovision donde tuvo la mejor puntuación que había obtenido Portugal hasta ese momento. A partir de ahí, publicó su primer CD “Sara Tavares and Shout” (1996), un disco de música gospel en el que le acompañó el coro “Gritar”, fundado por ella misma y Dale Chappel, su entonces director musical.

En los próximos años, Sara Tavares comenzó a sentir la necesidad de encontrar su propio sonido. Empezó a acercarse a la floreciente África de Lisboa, a escenas musicales de Cabo Verde, escuchando y hablando con músicos. Comenzó a tocar la guitarra y a componer y a tratar de encontrar el sonido que estaba buscando para su nuevo álbum. Este camino le llevó a conocer a Lokua Kanza, guitarrista, cantante y productor africano asentado en Paris a quien invitó a producir el disco con ella.

“Mi Ma Bô” (1999) todavía estaba enraizado en el género rhythm and blues (R’n B), pero también incluía una mezcla de afro-pop. Con él consiguió un disco de oro en Portigal y una nominación para el Grammy Portugés (Globo de Ouro) a la mejor intérprete en solitario.
«Mi Ma Bô» (1999) todavía estaba enraizado en R’n B, pero crearon un optimismo Mezcla afro-pop. Le valió un disco de oro en Portugal y nominación para el Grammy Portugués (Globo de Ouro) al mejor intérprete individual. A partir de ahí, actuó en varios paises europeos y africanos, pero fue realmente la feria WOMEX 2001, celebrada en Rotterdam, la que le abrió las puertas a nivel internacional.

Así, cuando publicó su siguiente álbum, las puertas ya estaban abiertas para recibirla. «Balancê» (2006), producido por la propia Sara Tavares, fue el resultado también de su continua búsqueda de su sonido personal. Con él consiguió un disco platino en Portugal y supuso una excelente plataforma para su lanzamiento a nivel internacional. El “Balancê” Tour la llevó a actuar en Europa, Japón, África y Estados Unidos. El enfoque se sus canciones, se había desplazado ya a la música caboverdina y africana y fueron cantadas en portugués, en criollo caboverdiano y en el argot local de la calle. Además de ser nominada para los premios BBC World Music Awards, Sraa Tavares fue invitada al icónico programa de televisión de la BBC “Later… with Jools Holland”, convirtiéndose en la primera artista portuguesa en actuar allí.

Después de una intensa gira de casi 3 años y con el deseo de rebajar el ritmo y de disfrutar de estar en casa, llegó su cuarto álbum: “Xinti” (2009) que significa “Siéntelo”. Producido también por la propia Sara Tavares, se mueve en su historia y parece hacerse eco de su viaje interno. Tavares se muestra más lírica, sensual e incluye canciones menos optimistas, con hermosas melodías, pero también ritmos de funky y otros extraídos de la diáspora caboverdiana-africana.

Desafortunadamente, después de un año de gira. Sara Tavares se vio obligada a retirarse temporalmente de los escenarios por motivos de salud. No obstante, cuando se recuperó, retomó con energía la gira de “Xinti” y fue invitada a cantar con artistas de la talla de Joss Stone, Nelly Furtado y Buraka Som Sistema, entre otros. Siguió contando con el reconocimiento del público y de los medios de comunicación, ganó el premio a la mejor voz femenina en los Premios de la Música de Cabo Verde y fue reconocida en Alemania en el Festival de África.

En 2014, Sara Tavares celebró los 20 años de su carrera musical agotando entradas en dos conciertos celebrados en Lisboa. Fueron un concierto y una producción preciosa que llegó en uno de los momentos más importantes de la carrera musical de Sara Tavares.

A finales de 2016, Tavares publicó el single “Cosas Bunitas”, que sugirió que un nuevo álbum estaba en marcha.

La diferencia con anteriores álbumes es que en “Fitxadu”, su último trabajo, existe la idea de un trabajo más colaborativo, tanto en la composición como en la producción de cada canción. Paulo Flores, Toty Sa´Med, Princezito, Nancy Vieira, Kalaf Epalanga, Loony Johnson, Manecas Costa, Bilan, Conductor, Broddhi Satva son tan sólo algunos de los compositores y productores con los que ha colaborado Sara Tavares en búsqueda de “esos colores” que andaba buscando. Colores que van a explorar nuevos sonidos en su música; la introducción de elementos electrónicos que completan la riqueza de la música de los instrumentos acústicos y, como no, la voz de ella, su voz única, que se reconoce en la distancia; una embajadora de emociones, melodías, ritmos, efectos y palabras.